Sé paciente con tu proceso financiero

Las finanzas no se arreglan de un día para otro y compararte con otros solo te genera frustración. Cada persona empieza desde un punto distinto y vive realidades diferentes. Cuando entiendes que tu proceso es único, dejas de sabotearte y empiezas a avanzar con más claridad y menos presión.

Por ejemplo, si hoy apenas puedes ahorrar $50.000 al mes, está bien. No te castigues por no poder más. Concéntrate en mantener el hábito y mejorar poco a poco. Con el tiempo tus ingresos y tu capacidad de ahorro crecerán, pero solo si no abandonas el proceso.