Revisa tus finanzas cada mes

Si no revisas tu dinero, no sabes qué está pasando con él. Muchas personas sienten que no les alcanza, pero nunca se sientan a ver números reales. Revisar tus finanzas no es para juzgarte, es para entenderte y mejorar poco a poco.

Por ejemplo, una vez al mes revisa cuánto ganaste, cuánto gastaste y en qué se fue el dinero. Mira qué puedes mejorar el próximo mes. Esa revisión constante te permite corregir errores antes de que se vuelvan problemas grandes.