Organiza tu dinero aunque sea simple

No necesitas sistemas complicados para empezar. Lo importante es tener claridad. Un desorden financiero genera ansiedad y malas decisiones. Cuando organizas tu dinero, todo se ve más manejable.

Por ejemplo, divide tu dinero en gastos, ahorro e inversión, aunque sea mentalmente o en una nota. Saber cuánto entra y cuánto sale cambia por completo tu relación con el dinero.