No vivas para aparentar

Gastar para impresionar a otros es una de las formas más rápidas de arruinar tus finanzas. La gente ve lo que compras, pero no ve las deudas que cargas. La verdadera estabilidad no se muestra, se siente en la tranquilidad diaria

Por ejemplo, si no puedes pagar algo sin endeudarte, no lo compres solo por quedar bien. Aprende a decir no y a priorizarte. A largo plazo, vivir sin presión financiera vale mucho más que cualquier apariencia.