No dependas de un solo ingreso

Tener una sola fuente de dinero es arriesgado porque si algo falla, todo tu equilibrio financiero se viene abajo. Cuando dependes de un solo ingreso vives con miedo a perderlo y eso te obliga a aguantar situaciones que no te gustan. Diversificar tus ingresos te da seguridad, tranquilidad y poder de decisión sobre tu vida y tu tiempo.

Por ejemplo, aunque tengas un empleo fijo, puedes buscar un ingreso adicional pequeño como vender algo, ofrecer un servicio o aprender una habilidad digital. Ese dinero extra no es para gastar, es para ahorrar o invertir. Poco a poco ese segundo ingreso se convierte en un respaldo real que te da estabilidad.