Gasta menos de lo que ganas (aunque ganes poco)
No importa cuánto dinero ganes, si gastas todo o más de lo que entra siempre vas a sentir que no avanzas. La clave no es ganar millones, es aprender a vivir por debajo de tus ingresos. Cuando haces esto, aunque sea con poco, empiezas a tener control, tranquilidad y margen para ahorrar o invertir sin sentir que te estás ahorcando.


Por ejemplo, si ganas $1.200.000 y organizas tu vida para vivir con $1.000.000, esos $200.000 se convierten en tu colchón. No se sienten como sacrificio porque ya los sacaste del juego mentalmente. Ese pequeño margen es lo que te permite respirar, ahorrar, pagar deudas más rápido o empezar a invertir sin estrés.
Contacto
Estamos aquí para ayudarte siempre
Redes
© 2025. All rights reserved.
Suscríbete hoy
Recibe consejos financieros con amor
